La rehabilitación vestibular tiene como objetivo principal mejorar el equilibrio, reducir el mareo y la inestabilidad, y favorecer la compensación del sistema nervioso ante disfunciones del sistema vestibular. Actualmente, existen diferentes enfoques terapéuticos, entre los que destacan la rehabilitación vestibular tradicional y la realizada con realidad virtual y plataformas de movimiento.

La rehabilitación vestibular clásica se basa en ejercicios terapéuticos individualizados que buscan estimular la adaptación y la compensación del sistema vestibular. Incluye principalmente ejercicios de:
Este enfoque se realiza en un entorno clínico o domiciliario, utilizando estímulos reales y tareas funcionales. Su eficacia está ampliamente demostrada, pero depende en gran medida de la repetición constante, la adherencia del paciente y la progresión adecuada de la dificultad.

La rehabilitación con realidad virtual (VR) y plataformas de movimiento introduce un entorno inmersivo y controlado en el que el paciente realiza ejercicios mientras recibe estímulos visuales, auditivos y, en algunos casos, de movimiento sincronizado.
Las principales diferencias respecto al enfoque tradicional son:
Mientras que la rehabilitación tradicional se centra en ejercicios funcionales progresivos en un entorno real, la rehabilitación con realidad virtual permite amplificar y modular los estímulos sensoriales de forma precisa, facilitando la exposición controlada a situaciones que provocan síntomas en la vida diaria.
Ambos enfoques no son excluyentes, sino complementarios. La combinación de ejercicios convencionales con tecnología de realidad virtual y plataformas de movimiento puede optimizar la neuroadaptación, acelerar la recuperación funcional y mejorar la transferencia a las actividades cotidianas.